¿Cómo utilizar el azafrán?

Para obtener todo el sabor y color del azafrán, este se puede moler en un mortero hasta conseguir un polvo uniforme. Después se deja al remojo en agua, caldo, leche o algún licor (si la receta lo incluye) una media hora antes de incorporarlo al plato.

Otra modalidad sería tostarlo envuelto en papel de cocina en una sartén caliente, con mucho cuidado para que no se queme. Después se muele en un mortero y el polvo resultado se deja a remojo o se agrega directamente a la receta.

Si se utiliza azafrán molido, este se añade al plato sin necesidad de remojarlo previamente.

Se debe tener en cuenta que las cantidades utilizadas suelen ser mínimas, no más de media cucharita.

 Hay que tener cuidado en el momento de almacenar el azafrán, en un recipiente hermético, en un lugar frio y oscuro, evitando la humedad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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